Argentina avanza hacia un plan minero del Atlántico sur

Gestión del Riesgo 01 de enero de 2022 Por NGN
La contabilidad ambiental como Principio de Precaución.
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Argentina recientemente oficializó la exploración petrolera en el Atlántico Sur y por consiguiente abrió un camino sinuoso en la exploración minera del fondo oceánico.

En el fondo oceánico argentino además de petróleo y gas, existen tres tipos de recursos de gran interés económico: nódulos polimetálicos, costras ferromagnesianas y sulfuros masivos del fondo marino generados por respiraderos hidrotermales.

Actualmente, el interés por estos recursos ha recuperado fuerza debido a los cambios geopolíticos y la mayor demanda del sector de las energías renovables no convencionales. Hasta la fecha, se han confirmado 3 contratos de exploración minera en el Atlántico sur que involucran a 11 contratistas de todo el mundo entre empresas, autoridades gubernamentales e institutos de ciencia y tecnología.

En la actualidad, la minería oceánica se ha asociado a dilemas como injerencia extranjera, disrupción cultural, desigual en la distribución de la riqueza, pérdida de acceso a cotos naturales de caza y alteraciones en la distribución y migración de especies, que generarían variaciones en la cantidad y calidad de la pesca.

Los impactos ecológicos incluyen, entre otros: un aumento de material particulado en el agua, mayor mortalidad de organismos, destrucción del hábitat, el riesgo de encontrar bacterias y virus desconocidos en los océanos, la llegada de especies invasoras a través de equipos de extracción y el riesgo de accidentes. Derrames provocados por los insumos utilizados.

No obstante, el Senador Nacional Antonio Rodas, con una mirada hacia el futuro, desde hace más de un año viene reclamando la necesidad impostergable de realizar un programa de Contabilidad Ambiental de los Recursos Naturales del país con el fin de medir el impacto beneficio de la explotación de cualquier tipo de recurso natural.

Por su parte, Peter Sundheimer, asesor técnico del Senador, destacó que  la ignorancia significativa sobre cómo funciona el océano profundo dificulta cualquier intento de Evaluación de Impacto Ambiental y proyecciones futuras. De hecho, en casi cada nueva inmersión, se descubren nuevas especies. Y queda mucho por aprender sobre la relación entre el fondo del océano y la crisis climática, la acidificación del agua y las presiones de las actividades antropogénicas.

Finalmente el senador y sus cuerpos técnicos destacan la necesidad de avanzar en los estudios científicos necesarios que permitiesen desarrollar una minería oceánica sustentable con el menor impacto posible.

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